Teresa Gutiérrez es propietaria y chef en el Restaurante Azafrán de Villarrobledo (Albacete), abierto desde octubre del año 2008. Esta joven cocinera, con solo 35 años, es una gran enamorada del pan; tanto que elabora sus propios panes para adecuarlos a sus platos. En PãstryRevolution 16 hemos tenido la oportunidad de conocer algunas de sus creaciones de mayor éxito entre su clientela y, en esta nueva ocasión que presentamos, profundizamos con una entrevista #PãstryPimPam en los detalles más personales de Gutiérrez.

Teresa también es protagonista de Apicius 22, el número del Cuaderno de Alta Gastronomía de Montagud Editores.

Fuente de la imagen: azafranvillarrobledo.com

Fuente de la imagen: azafranvillarrobledo.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo primero que haces al levantarte… Desayunar, siempre me despierto como si hiciera días que ayuno. El desayuno es mi comida favorita del día.

Un color… El Blanco.

Un olor… Tierra mojada.

Un sabor… Dulce. Como decimos en La Mancha, soy “galga” por naturaleza.

Qué pan te gusta más comer y cuál elaborar… Me encanta probar los panes tradicionales allá donde vaya. Comer un pan con historia y tradición en el lugar donde lo hacen, hace que se convierta de repente en el pan más delicioso del mundo para mí. Y el que más me gusta elaborar… ¡Qué difícil! Todos los que puedo.

Un objeto… Las pinzas de cocina.

Una prenda de vestir… La minifalda.

Una canción… My baby just cares for me, de Nina Simone.

 

Un libro… La vida sale al encuentro, de José Luis Martín Vigil. Lo leí con 13 años y siempre recuerdo que me marcó mucho.

Fuente de la imagen: blogs.elcorreo.com

Fuente de la imagen: blogs.elcorreo.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una película… La versión original de Deliciosa Marta (2001), de Sandra Nettelbeck.

 

Una espina clavada… No haber tenido la oportunidad de salir a trabajar a otros países antes de abrir mi restaurante.

Una fecha especial… Cada aniversario de Azafrán. Si no lo veo, no lo creo.

Un lugar… El Roque Nublo, en el centro de Gran Canaria. Nunca, nunca, nunca me canso de volver allí.

Fuente de la imagen: ranno.eu

Fuente de la imagen: ranno.eu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un sueño… Tener algún día una panadería artesana donde, además, se pueda desayunar, comer y merendar. Aparte del Restaurante Azafrán, claro.

El mundo necesita… Sonrisas. Suena a tópico, pero yo me fijo mucho en eso.

Un defecto y una virtud… Defecto, que siempre he sido demasiado confiada. Virtud, que cada vez soy menos confiada.

Una manía… Soy excesivamente maniática. Por ejemplo, no puedo ver un par de zapatos mal colocado, sean míos o no, los acabo colocando bien. Y una larga lista que mejor me quedo para mí (y para los que me aguantan cada día).

En 10 años te ves… En Azafrán, sólo quiero seguir viviendo de lo que tanto me gusta hacer, y poder hacerlo cada vez mejor. Ojalá.

Tu mejor recuerdo… Mis abuelos.

Nunca te acuestas sin… Lavarme los dientes.

Un personaje histórico… ¡¡¡Los Ramones!!!

Fuente de la imagen: www.infobae.com

Fuente de la imagen: www.infobae.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Defínete con tres palabras… Tímida, terca y optimista.

Cómo es un día en tu vida… Nunca madrugo demasiado (a las 8:30 horas suena mi despertador) y desayuno con tranquilidad si es posible, esa es la clave de cómo funcionará el resto de mi día. Paso el día entero en Azafrán, entre la cocina y el despacho, y por las tardes haciendo las masas de pan para que puedan fermentar. Siempre como tarde y en la misma mesa de mi despacho, cuando terminamos el servicio de las comidas. Entre semana hago deporte por la tarde y, cuando puedo, veo a mis amigas para andar un rato o tomar un café. Vuelvo a Azafrán y nunca me voy a dormir antes de las 2 de la mañana. Si no tengo que viajar, mi día a día se puede llevar muy bien; vivir en un pueblo como Villarrobledo es muy cómodo y relajado.

Ingredientes fetiche… Algarroba, vainillas, quesos y chocolates.

Inspiración… Siempre sigo el trabajo de todos los panaderos que conozco. Como cocinera, me encantan los panes de restaurante y desde hace mucho sigo el trabajo de Rafael Charquero en este ámbito. Puedo decir que gracias a él empecé a hacer pan en Azafrán, sin duda su trabajo es una de mis inspiraciones.

Trabajar: ¿sola o en equipo?… Depende, cuando hago el pan por las tardes o cuando intento pensar nuevos platos, siempre me gusta estar sola. Pero en general creo que el trabajo en equipo es mucho más satisfactorio; además, tengo la gran suerte de estar rodeada de un gran equipo como profesionales y como personas.

Momento del día para comer un buen pan… Comer un buen pan con chocolate a la hora de la merienda tiene el poder de hacer feliz a cualquiera.

Ingrediente que nunca falta en tu nevera… Leches vegetales. Más que ser el ingrediente que nunca falta, es el único que hay. Casi siempre como en el restaurante o me llevo la comida hecha, la cocina de mi casa apenas la utilizo.

¿Qué querías ser de pequeña?… Cocinera pastelera. Así me lo cuenta siempre Ángel, el que fue mi maestro los primeros cinco años de escuela. Los sueños se cumplen.

¿Por qué eres panadera?… Yo soy cocinera, y dentro de la cocina lo que más me gusta es la Pastelería y Repostería, y dentro de eso, me apasiona la Panadería. Cuanto más leo y veo sobre Panadería, más quiero saber. Hacer pan es, con seguridad, lo que me hace más feliz dentro de mi trabajo.

No podrías trabajar sin… Sin la ilusión de llegar a ser mejor cocinera mañana.

¿Dónde irías de turismo panadero?… Europa en general, me encanta buscar información de panaderías de Dinamarca, Escocia, Suiza, Francia, Inglaterra, Alemania, Finlandia, Italia, etcétera. Y las voy apuntando en mi agenda para poder visitarlas cuando tenga oportunidad de viajar a cualquiera de esos sitios.

¿Técnica, sabor o estética?… Desde el punto de vista de mi restaurante, lo vería en este orden: primero sabor, y después estética y técnica por igual. El pan que ponemos con cada plato debe ser bonito, debe estar bien elaborado, pero principalmente debe estar muy bueno en el momento de servirlo. Nuestra intención no es poner un pan técnicamente perfecto desde el punto de vista panadero, si no un pan que se pueda comer sólo y que esté igual ó más bueno que el plato al que acompaña.

¿Qué no te comerías?… Gusanos, insectos y ese tipo de “manjares”. Puedo vivir muy tranquila sin tener que probarlos.

¿Baguette, chapata o rústico español?… Rústico español de primero, chapata de segundo y, si me queda hambre para el postre, baguette.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y de nuestra política de cookies. Si desea más información, puede hacer clic aquí.

ACEPTAR
Aviso de cookies