Cada año, al llegar la primavera y aproximarse el verano, todos pensamos cómo rebajar esos quilitos de más que hemos adquirido durante las pasadas navidades y las vacaciones de Semana Santa. Una de las habituales costumbres es eliminar el pan, lo que aún nos estresa más y no ayuda a adelgazar, pues nutricionistas y expertos en alimentación nos ayudan a desmentir esa leyenda que asegura que el pan engorda.

Fuente de la imagen: Muy Interesante

Fuente de la imagen: Muy Interesante

 

 

 

 

 

 

 

 

«Desde que dejé el pan no he vuelto a engordar», habrás oído decir a más de una persona en los últimos años. Y habrás oído a muchísimas más afirmar que prescindir de este alimento es el primer paso para perder peso acusándole de todos los males del sobrepeso que acechan a esta sociedad. El pan ha sido estigmatizado durante años y se ha desterrado de todas las dietas, acusado de provocar kilos de más. ¿Cómo puede ser que el que ha sido la base de la alimentación de los seres humanos se convierta, de repente, en el enemigo público número uno?

Pero en los últimos años el pan está resurgiendo de sus cenizas y ya no hay médico ni experto en nutrición que no lo recomiende en ninguna dieta, sea de adelgazamiento o no. Desde Glamour también queremos reivindicar este alimento tan elemental y sobre el cual han surgido todo tipo de leyendas urbanas tan erróneas como extendidas. Y los expertos nos ayudan a corroborarlo. Y lo hacemos ayudados por expertos en el tema para llegar a una clara conclusión: el pan, en efecto, no engorda.

¿De dónde viene esta falsa creencia de que el pan engorda? Irene Cañadas, nutricionista de My Body Stores, confirma que el pan últimamente ha tenido esta mala fama a pesar de que «si observamos la pirámide nutricional, veremos que es uno de los alimentos más importantes ya que la cantidad de hidratos de carbono que hay que consumir al día supone un 55% de nuestra dieta. Igualmente importantes son sus características nutricionales ya que sólo tiene 253 kcal y 1 g de grasa por cada 100 g», explica.

No podemos achacar al pan en sí engordar sino a un conjunto de ‘agentes’ que le rodean: «Si te comes 4 bocatas de chorizo cada día, el pan te engordará. Pero si haces un consumo razonable y lo utilizas para acompañar comidas o una merienda, es un alimento muy sano y mucho menos calórico que cualquier clase de dulce o bollería industrial», afirma Iturriaga. Irene Cañadas añade el sedentarismo y que la gente no sabe alimentarse bien al sobrepeso que amenaza a nuestra sociedad y que nada tiene que ver con el pan. «Además, la gente no sabe alimentarse bien. Debemos reeducar a las personas para olvidar falsos mitos como el del pan; no se trata únicamente de hacer una dieta durante un tiempo determinado. Lo importante es que el paciente se vaya de la consulta con información suficiente como para saber que se puede comer de todo pero con un orden y una frecuencia correctos», explica.

Esta nutricionista confirma que, efectivamente, es un mito que el pan engorde. Y, de hecho, aconseja comer pan incluso en dietas de adelgazamiento porque además crea sensación de saciedad y ayuda a controlar el apetito. Eso sí, hay que seguir unas pautas si lo que buscamos es perder peso. «Aconsejo comer pan de cereales en el desayuno porque contiene más fibra, reduciendo el apetito. La fibra nos mantiene saciadas durante más tiempo y así evitaremos el picoteo. Es cierto que este pan es un poco más calórico pero tiene muchas propiedades muy beneficiosas para la salud», nos cuenta. Para media mañana y a la hora de la comida, Cañadas prefiere el pan blanco para no superar las calorías totales de esa dieta.

Irene cañadas únicamente no aconseja el pan a personas con intolerancia al gluten o a aquellas con diarrea crónica y problemas de obstrucción intestinal, distensión abdominal ni colon irritable. Si tienes la suerte de no estar en ninguno de estos casos, ¿qué haces que aún no has revuelto el pan a tu dieta?

Fuente de la imagen: @RefaeliBar

Fuente de la imagen: @RefaeliBar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la cruzada anti hidratos de carbono de los últimos tiempos se une un fenómeno muy frecuente en España, y que no es otro que la bajada en la calidad del pan que se despacha en muchos establecimientos. Aunque Mikel Iturriaga no ve mucha relación entre ambos conceptos, sí que cree que si el pan fuera mejor, la gente seguro que lo comería con «más entusiasmo».

Irene Cañadas también ha notado no solo cómo se ha reducido la calidad del pan sino como algunas ‘boutiques’ que venden sus productos a precio de oro y con una calidad dudosa: «Nos venden panes con muchas clases de cereales o frutos secos como opciones saludables cuando en realidad están enmascarando masas mediocres y procesos de fermentación rápidos», advierte. ¿Qué tiene que tener el pan para ser ‘bueno’? «Tiene que tener una buena base de harina de trigo o centeno y ha de fermentar durante horas antes de ser horneado», explica la nutricionista. «Esta calidad se refleja en el olor a cereal, un olor que cada vez es más difícil de encontrar», remata. Las panaderías boutique no venden buen pan, venden atmósfera de panadería artesanal y muchas pipas, nueces y muchas historias que al final fallan en la base», corrobora Mikel. Y, de nuevo, se remite a ese sentido tan primario que es el olfato para reconocer un buen pan: «Tiene que oler a pan». Después, pasamos al gusto para confirmar si es de calidad, probándolo frío («nunca te dejes llevar por el timo del ‘pan calentito'», nos advierten desde El Comidista) y apreciando el sabor a cereales que debería tener.

Quédate con esta máxima: el pan de calidad no engorda. «El buen pan ni engorda ni adelgaza y es un alimento muy completo», remata Javier. Proporciona innumerables y probados beneficios al organismo e incluso es recomendable consumirlo en regímenes de adelgazamiento si sabemos cómo y lo combinamos con ejercicio físico. ¿Que conoces a alguien que sigue afirmando que desde que dejó el pan no ha vuelto a engordar? Se referirán al mal pan y, además, habrán cambiado otros malos hábitos de su vida que les ha llevado a perder peso. O simplemente mienten.

 

Texto: Ana Serrano. Glamour.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y de nuestra política de cookies. Si desea más información, puede hacer clic aquí.

ACEPTAR
Aviso de cookies