De sobras es conocido que los deportistas de élite, especialmente futbolistas, pilotos de fórmula 1 y tenistas, intentan invertir parte de sus sustanciosos beneficios económicos a fin de garantizarse una vida económicamente tranquila tras su retirada del deporte activo. No todos lo logran, pero, en cualquier caso, nos parece loable que inviertan su capital en negocios que generan trabajo a otras personas. Éste es el caso que exponemos a continuación. Una gran tenista, Kimiko Date, que llegó a ser cuarta en el ranking mundial de la ATP, ha encontrado la felicidad y su forma de vivir en la panadería. Casada con otro gran deportista alemán, montó hace 6 años una panadería alemana en la capital japonesa, en contra de la corriente afrancesada del pan en Tokio, introducida por el profesor Raymond Calvel (El sabor del pan. Montagud Editores, 1994) por iniciativa, muy inteligente, de los fabricantes franceses de maquinaria para panadería desde finales de los ochenta.

Seguramente la historia no se habría podido reproducir en Alemania, ya que la normativa alemana es muy exigente en cuanto a la capacitación de los maestros panaderos y los requisitos para abrir una panadería, en cuanto a titulación oficial y experiencia mínima.

También, permítaseme el comentario, me parece loable que se invierta en negocios productivos e, incluso, que se gaste parte del dinero en lujos que, al fin y al cabo, dan trabajo a muchas personas. Lo criticable es tenerlo en un paraíso fiscal… o en Andorra.

Así pues, como decíamos, la tres veces semifinalista de Grand Slam ahora dirige su propia panadería en Tokio llamada Frau Krumm, que se centra en pan y pasteles alemanes, productos franceses y productos japoneses. Hablando con The Japan Times, Date-Krumm afirma que:

“Mi amor por el pan comenzó cuando comencé a recorrer Europa a finales de mi adolescencia.

Hasta entonces solo me gustaba la comida japonesa, pero cuando descubrí estas increíbles panaderías y cafés, mis gustos cambiaron. Cada vez que iba a una nueva ciudad, trataba de encontrar nuevos lugares.

Después de casarme con el piloto de carreras profesional alemán Michael Krumm, mi apreciación del pan se fortaleció. En lugar de solo buscar tiendas, comencé a considerar dirigir mi propio negocio.

Me encantan las panaderías francesas, pero como hay muchas en Tokio, decidí concentrarme más en los productos de Alemania. Teniendo esto en cuenta, tenía sentido nombrar el lugar ‘Krumm’ (torcido) por mi apellido de casada.

Por ello, es probable que sea mi marido el mejor cliente de la tienda, ya que viene regularmente a comprar un brezel (pretzel) o un laugencroissant (pretzel-croissant), que son muy populares en el sur de Alemania”.

La jugadora japonesa dice que está contenta con la salida, relativamente pequeña, y que no quiere expandirse demasiado. «No quería nada demasiado extravagante. Es una pequeña tienda en una excelente ubicación y eso es más que suficiente para mí. No soy ambiciosa en hacerlo más grande. Ha habido un ligero aumento en el número de clientes debido a las nuevas oficinas que se están construyendo por el barrio, sin embargo, el impacto ha sido pequeño. En general, las cosas son estables, como a mí me gusta”. La panadería fue inaugurada en agosto de 2013. Todo un ejemplo.

Fuente del texto y de la imagen: Tennis World Magazine. Fuente de la imagen de cabecera: Youtube.

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