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España fue el único país de la Unión Europea que registró un incremento del consumo de pan en 2013 y disparó su cifra un 2,8%, el mayor crecimiento de todos los estados miembros. Así se desgrana del informe sobre la industria de la panadería y la pastelería correspondiente a ese año que esta semana ha presentado en Bruselas la Association Internationale de la Boulangerie Industrielle (AIBI), de la que forma parte activa ASEMAC. Aunque los españoles aún comen menos pan que la media europea (situada en 50 kilos por persona al año).

La industria de la panadería y bollería europea apuesta por la inversión en I+D+i para desarrollar productos más saludables, de una calidad superior y excelente rendimiento, que se adapten a las nuevas exigencias de un consumidor cada vez más informado y exigente. Del documento se desprende que la producción de pan se mantuvo estable en países como Finlandia, Grecia y Alemania, disminuyó ligeramente en la mayoría de los países, especialmente en Turquía y Ucrania. Y que Italia, España, Rusia y Francia, a diferencia de las tendencias del resto de países del entorno de la Unión Europea, incrementaron  su producción de pan.

AIBI indica que el patrón de consumo de pan varía ámpliamente entre los diferentes países que integran la Unión Europea, existiendo diferencias considerables entre ellos en cuanto a los datos de consumo per cápita. En este aspecto, el consumo más elevado se registró en Turquía con aproximadamente 104 kg por persona al año, seguido de Bulgaria con cerca de 95 kg. Reino Unido fue el país que tuvo un consumo más bajo de este producto, con 32 kg por persona. En cuanto a España, el consumo per cápita fue de 37 kg. La cantidad media de consumo de pan en Europa fue de 59 kg de pan por persona al año, una cantidad que se considera estable en relación a años anteriores.

Los países cuyo consumo medio superó la cantidad de 50 kg de pan por persona al año fueron Bélgica, Bulgaria, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Holanda, Rusia, Turquía y Ucrania, destacando que en la mayoría de ellos el consumo permaneció estable o disminuyó. Por el contrario, España fue el único país que registró un incremento del consumo con un 2,8 %, el mayor de todos los países pertenecientes a la Unión Europea.

La Association Internationale de la Boulangerie Industrielle subraya que aunque el consumo de pan en general permaneció estable, es importante analizar las preferencias del consumidor de pan con el fin de establecer los programas adecuados que ayuden a aumentar su consumo. Para ello, la Asociación apuesta por la puesta en marcha de iniciativas novedosas dentro de campañas promovidas por cada uno de los países integrantes de la UE.

El informe también recoge las diferentes formas de producción que se dan en Europa. Bulgaria, Países Bajos y Reino Unido presentaron el mayor porcentaje de panaderías industriales, seguidos por Finlandia y Rusia. En relación a las panaderías artesanales, sobresalió Turquía, donde la cuota de mercado de este tipo de panaderías creció. En los países del sur de Europa, la cuota de mercado de las panaderías artesanales es muy alto, destacando Grecia, Turquía e Italia, aunque su participación relativa también disminuyó en relación a la media. En total se registraron en Europa (incluyendo Rusia y Ucrania) un total de 2293 industrias de pan.

Según AIBI, las principales tendencias que se dan en este sector son: En relación a la inversión en innovación y desarrollo, las industrias del sector trabajan para conseguir productos acordes a un estilo de vida saludable, elaborando productos con menor contenido de gluten, incorporando fibras, ácidos grasos Omega-3 y reduciendo el contenido en sal, para lograr un alimento funcional que ayude a mejorar la salud de consumidor y  en concreto algunas patologías, como por ejemplo el colesterol o la diabetes.

El informe también muestra el nuevo perfil del consumidor, un usuario que busca alimentos  naturales y saludables, y que busca la comodidad de preparar en casa un producto recién hecho a la forma tradicional. En relación a España, el informe presentado por AIBI destaca la puesta en marcha de franquicias  que se han establecido con éxito en nuestro país, así como la aparición de puntos de venta de pan al por menor como son las tiendas de conveniencia. También, subraya el papel de la administración en la puesta en marcha de campañas para promover estilos de vida saludables mediante la creación innovadora de productos para reducir los niveles de colesterol, la obesidad y la diabetes, que tuvieron una gran acogida. Y en esta línea, AIBI señala el esfuerzo realizado por la industria panadera para conseguir la eliminación de las grasas trans en sus productos, el uso integral y el alto contenido en fibra, así como la supresión de conservantes, colorantes y azúcares en sus productos. Otros productos innovadores son aquellos elaborados con centeno y avena, así como los panes de orégano y aceitunas negras. Nuevas apuestas dirigidas a un nuevo consumidor.

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